Iwori: La doble conciencia espiritual
La palabra Iwori, se desglosa de dos palabras yoruba: Iwá – Ori. Ambas palabras no deben ser entendidas de forma literal, sino más bien espiritual. Iwori es el signo que nos explica la importancia del desarrollo de nuestra conciencia espiritual. Es decir, lo importante que es conocer a profundidad nuestras acciones, oraciones y ejecuciones en cuanto a Ifá se refiere e incluso en nuestra vida diaria.
Tratados de los signos de Iwori
¿Por qué es Iwori Meji el signo de la doble conciencia?
Para responder a esta pregunta, debemos entender las historias sagradas del signo. Por ejemplo, los trabajos celestiales de Iwori Meji antes de venir a la tierra. Se los resumiré y si quieren leer la historia completa estará en sección de patakí o historias.
La historia nos cuenta que Iwori Meji era unos de los Odu mayores en el cielo, incluso, mayor que sus hermanos Ejiogbe y Oyeku, pero cuando Orunmila aconsejó a sus 16 hijos mayores venir a la tierra, Iwori alegó que él aún no estaba preparado para el viaje, ya que tenía otros asuntos que resolver en cielo. Además elogió a su hermano Ejiogbe, para que este fuese el primero en viajar, debido a su gran capacidad de comunicación. Después, mencionó que Oyeku debería seguirlo, ya que representaba el equilibrio perfecto con Ejiogbe.
Al tiempo, cuando vio que sus dos hermanos menores habían prosperado en la tierra y se habían hecho reyes, decidió venir a la tierra. La historia nos cuenta que Iwori Meji fue hijo de un mendigo y su madre era mujer que se dedicaba a la videncia, pero de escasos recursos.
Cuando Iwori Meji creció, un día estaba sentado frente a su casa y vió pasar una gran procesión, al ver quien dirigía la procesión, supo que era su hermano Ejiogbe. Quien se había hecho rey del día, porque había nacido en el día. Todos los súbditos se inclinaron en señal de respeto al rey del día; sin embargo Iwori Meji, no lo hizo. Alegó que él era mayor que Ejiogbe en el cielo, y que no debía inclinarse. Por lo que Baba Ejiogbe lo condenó a no poder salir de casa mientras fuese de día.
Lo mismo pasó con su hermano Oyeku, quien terminó condenandolo también a no poder salir de casa de noche. Ya que Oyeku, era el rey de la noche. Debido a estas prohibiciones, Iwori Meji no podía salir ni siquiera a buscar alimentos. Para resolverlo tuvo que interferir Eshú, quien aconsejó a Iwori Meji para que hiciera una reunión con sus hermanos y aclararan la situación.
Así fue cómo Iwori Meji, acabó aceptando su posición en la tierra cómo el tercer signo de Ifá, y obteniendo la sabiduría de los espacios entre la noche y el día, y entre el día y la noche. Es decir, los misterios del alba y del ocaso.
Por este motivo, se considera a Iwori Meji, la doble conciencia. Porque es capaz de ver lo que ocurre durante las transiciones. En Iwori Meji, se desarrolla el tercer ojo, quizás cómo un atributo heredado de su madre biológica. Pero cómo sea, iwori Meji es capaz de desarrollar esa intuición espiritual superior, capaz de analizar las cosas con mayor agudez, de entender la lógica. Cumpliendo así con unos de los principios más importantes en Ifá “El buen carácter”.
La unión espiritual de Iwori Meji con los otros Odus, nos dan una combinación de elementos espirituales impresionantes, que nos ayudan a comprender mejor nuestro destino y las decisiones que debemos tomar. Siempre enfocados en su esencia principal “La conciencia espiritual doble”.


